¿Qué parte del sistema nervioso afecta el Trastorno del Espectro Autista (TEA)?

El Trastorno del Espectro Autista (TEA) afecta principalmente el sistema nervioso central, específicamente el cerebro y el lóbulo frontal. Esto puede causar problemas de comunicación, comportamiento y habilidades sociales.
¿Cómo el TEA afecta el sistema nervioso?

El trastorno del espectro autista (TEA) es un trastorno complejo y multifacético que afecta la forma en que una persona se relaciona con el entorno. Está caracterizado por dificultades en la comunicación y la interacción social, así como por comportamientos repetitivos y estereotipados. El TEA se ha relacionado con una variedad de problemas neurológicos, incluida la disfunción del sistema nervioso.

¿Cómo afecta el TEA al sistema nervioso?

Los investigadores han identificado varias anomalías en el sistema nervioso de las personas con TEA. Estas anomalías incluyen cambios en el tamaño y la forma del cerebro, así como cambios en la actividad neuronal y el flujo sanguíneo. Estos cambios pueden afectar el comportamiento, el lenguaje y las habilidades sociales de una persona con TEA.

¿Qué partes del cerebro se ven afectadas por el TEA?

Los cambios en el cerebro de una persona con TEA pueden afectar varias áreas. Estas áreas incluyen el lóbulo frontal, el lóbulo temporal, el lóbulo parietal, el cerebelo y el tronco cerebral. El lóbulo frontal es responsable de las funciones cognitivas superiores, como el razonamiento, la toma de decisiones y la memoria. El lóbulo temporal es responsable de la comprensión del lenguaje y la memoria a corto plazo. El lóbulo parietal es responsable de la percepción espacial y la orientación. El cerebelo es responsable del equilibrio y la coordinación. El tronco cerebral es responsable de los reflejos y la regulación de los sistemas vitales básicos, como la respiración y el ritmo cardíaco.

¿Qué otros sistemas se ven afectados por el TEA?

Además de los cambios en el cerebro, el TEA también puede afectar otros sistemas del cuerpo. Estos sistemas incluyen el sistema endocrino, el sistema inmune y el sistema digestivo. Los cambios en el sistema endocrino pueden afectar el comportamiento, el crecimiento y la maduración. Los cambios en el sistema inmune pueden aumentar el riesgo de infecciones. Y los cambios en el sistema digestivo pueden causar problemas como diarrea crónica y estreñimiento.

Conclusion

En conclusión, el TEA afecta varias áreas del sistema nervioso, incluidas el lóbulo frontal, el lóbulo temporal, el lóbulo parietal, el cerebelo y el tronco cerebral. Además, el TEA también puede afectar otros sistemas del cuerpo, como el sistema endocrino, el sistema inmune y el sistema digestivo. Estos cambios pueden tener un impacto significativo en el comportamiento, el lenguaje y las habilidades sociales de una persona con TEA.

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