La discapacidad intelectual es un trastorno que suele apreciarse durante el período de desarrollo y que se caracteriza por la presencia de limitaciones en el funcionamiento intelectual y en el comportamiento afectando también al desarrollo del lenguaje. A continuación exponemos algunos diferentes ejercicios que se pueden llevar a cabo para contribuir a la estimulación del lenguaje en personas que padecen una discapacidad intelectual:
1. Ejercicios respiratorios
Mediante movimientos simples y repetitivos, pudiendo incorporar dentro de ellos diferentes sonidos. También se pueden realizar inhalaciones y exhalaciones tanto nasales como bucales. Se trata principalmente de ejercicios donde el principal instrumento son los músculos faciales y el manejo y control de la respiración.

2. Ejercicios de silencio
Para realizar este tipo de ejercicios es importante que nos encontremos en una habitación completamente en silencio. Posteriormente se emitirá algún tipo de sonido, para que la persona pueda detectarlos y prestar atención, así como luego preguntarle si lo escucho o no.
Llevar a cabo estos ejercicios no solo contribuyen al desarrollo del lenguaje, sino que también les permite distinguir tanto la duración como la intensidad de los diferentes sonidos. Con ello, también se ejercita la localización del sonido y el reconocimiento de los objetos que emiten cada sonido.
3. Ejercicios de ritmo
Dentro de este tipo de ejercicios, podemos encontrar aquellos donde los menores deben dar pequeños golpes en una superficie o en algún instrumentos musical o similar que emita algún sonido. Luego se le pedirá al niño o niña que imite los sonidos que ha escuchado con su propia voz.

4. Ejercicios con la lengua
Estos ejercicios son ideales para la articulación de algunos fonemas complicados. Se pueden realizar ejercicios que implican la realización de giros con la lengua en todas las direcciones, estirar la lengua, llevarla hacia el paladar superior o tocar los dientes o la nariz con la punta de la lengua
5. Otras actividades para el desarrollo del lenguaje en menores con discapacidad intelectual
Además, de los ejercicios que hemos mencionado anteriormente, también podemos realizar otras actividades como la repetición de palabras, sonidos y movimientos. Se trata principalmente de actividades que permiten estimular la memoria de los menores para luego conseguir que hagan ciertas secuencias sencillas.
Para estas actividades podemos emplear canciones infantiles que tengan un estribillo pegadizo que sea fácil de repetir, (en ocasiones podemos sustituirlo por otro sonido como una palmada), o realizar diferentes movimientos durante la canción que deberán ir repitiendo, lo que también contribuirá al desarrollo de la psicomotricidad.