¿Cómo se diagnóstica el Trastorno Generalizado del Desarrollo (TGD)?

El Trastorno Generalizado del Desarrollo (TGD) se diagnostica mediante una evaluación clínica minuciosa de los síntomas y signos del trastorno. Esta evaluación incluye la historia clínica, la observación directa y la recopilación de información de los padres y otros profesionales.
Diagnóstico del Trastorno Generalizado del Desarrollo (TGD): ¿Cómo se hace?

El Trastorno Generalizado del Desarrollo (TGD) es una condición que afecta el desarrollo de la persona, especialmente en los ámbitos de la comunicación, la interacción social y la flexibilidad cognitiva. Esta condición se diagnostica en base a una evaluación exhaustiva, que incluye la recopilación de información sobre el desarrollo de la persona, así como pruebas de diagnóstico.

Evaluación de la historia clínica

La evaluación de la historia clínica es un paso importante en el diagnóstico del TGD. Esto implica recopilar información sobre la historia de desarrollo de la persona, incluidas las áreas de habilidades de lenguaje, habilidades motoras, habilidades sociales, habilidades académicas, etc. La información recopilada puede provenir de los padres, el personal escolar, los profesionales de la salud y otros profesionales que hayan trabajado con la persona. Esta información ayuda a los profesionales a identificar los síntomas del TGD y a determinar si éstos cumplen con los criterios para el diagnóstico.

Pruebas de diagnóstico

Una vez que se recopila información sobre la historia clínica de la persona, los profesionales pueden recomendar pruebas de diagnóstico para confirmar el diagnóstico. Estas pruebas generalmente incluyen pruebas de evaluación cognitiva, tales como el Test de Inteligencia de Wechsler para Niños (WISC-IV) y el Test de Aptitud Académica de Woodcock-Johnson (WJ-III). Estas pruebas miden el nivel de inteligencia de la persona, así como sus habilidades académicas. Además, los profesionales pueden recomendar pruebas de evaluación del comportamiento, tales como el Inventario de Evaluación de Comportamiento para Niños (CBCL), para ayudar a identificar los síntomas del TGD.

Conclusiones

En conclusión, el diagnóstico del TGD implica una evaluación exhaustiva que incluye la recopilación de información sobre la historia de desarrollo de la persona, así como pruebas de diagnóstico. Estas pruebas ayudan a los profesionales a identificar los síntomas del TGD y a determinar si éstos cumplen con los criterios para el diagnóstico. Si bien el diagnóstico del TGD puede ser un proceso desafiante, el diagnóstico temprano es importante para ayudar a las personas a obtener los recursos y el apoyo adecuados para promover su desarrollo.

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